PRÓXIMA CHARLA


PRÓXIMA CHARLA:


La ciencia de La Roja… y la tuya cuando haces deporte. José Manuel López Nicolás, doctor en Ciencias Químicas y catedrático de Bioquímica y Biología Molecular de la Universidad de Murcia. Miércoles 23 de septiembre de 2026, 19:00. Moe Club, Av. de Alberto Alcocer 32, Madrid.


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Astrónomos por un día

 

Por Margarita del Val y Enrique J. de la Rosa

 

En los próximos meses, España será escenario de un acontecimiento astronómico poco frecuente: la coincidencia de dos eclipses solares totales y uno anular en menos de año y medio. Este hecho resulta especialmente singular si se considera no solo la reducida superficie de la península, sino también la estrecha franja desde la que pueden observarse las fases de totalidad o anularidad. Por ello, presenciar estos eclipses supone una oportunidad excepcional difícil de repetir sin desplazarse a lugares lejanos.

Imagen de Luc Viatour, Creative Commons

Históricamente, los eclipses han sido objeto de interés científico más que social. Hace tres siglos, solo unos pocos astrónomos viajaban para observarlos, con el objetivo de verificar sus cálculos, los cuales no siempre confirmaban. Con el paso del tiempo, sin embargo, comenzaron a descubrirse fenómenos asociados que despertaron nuevas preguntas sobre la naturaleza del Sol y estimularon la investigación. El desarrollo de tecnologías como la fotografía contribuyó a consolidar el eclipse como una herramienta clave para el estudio solar. A medida que la cultura científica se extendió y los medios de comunicación divulgaron estos descubrimientos, el interés dejó de ser exclusivo de especialistas. Surgió así un incipiente turismo astronómico, cada vez más popular. De esta forma, se pasó de unos pocos astrónomos viajando con sus pesados instrumentos de observación a la participación de astrónomos aficionados y la incorporación posterior de un número cada vez mayor de personas interesadas en presenciar el eclipse. Si hace un siglo los desplazamientos para observar eclipses movilizaban a miles de personas, hoy pueden atraer a millones, transformando estos eventos en auténticos fenómenos de masas.

Imagen tomada de ECLIPSES DE SOL, LOS ECLIPSES “ESPAÑOLES” DE 2026, 2027 Y 2028 (OBSERVATORIO ASTRONÓMICO NACIONAL)

En la actualidad, los eclipses no solo representan una oportunidad científica, sino también una experiencia colectiva y emocional. En la charla se presentará la evolución histórica del estudio de los eclipses y su impacto social, aprovechando también para recordarnos qué puede observarse durante estos eventos y cómo hacerlo con seguridad. También abordará los retos logísticos derivados de la creciente afluencia de público, especialmente en países bien conectados, donde un eclipse puede convertirse en un poderoso motor de turismo. En definitiva, una invitación a comprender y disfrutar uno de los fenómenos naturales más fascinantes, ahora más accesible que nunca.

  

Eclipses totales de sol: de la ciencia al turismo

Pere Planesas Bigas

19:00, miércoles 24 de junio de 2026.

Moe Club, Av. de Alberto Alcocer 32, Madrid.

Entrada libre a la presentación por el ponente y al debate con los asistentes hasta completar el aforo. Durante la realización de esta actividad cultural está permitida la presencia de los menores de 18 años, siempre que no consuman bebidas alcohólicas, y de los menores de 16 años si están acompañados por uno de sus progenitores o tutor.

 

 


Pere Planesas Bigas es doctor en Física. Especializado en radioastronomía, ha trabajado como astrónomo profesional en diversos observatorios y organismos nacionales e internacionales (OAN, Caltech, ESO en Chile) hasta su jubilación. Ha desempeñado labores como asesor científico y ha impartido cursos de doctorado y programas de formación dirigidos a astrónomos, docentes y guías de astroturismo. Divulgador activo de la astronomía y de su historia, ha publicado decenas de artículos de divulgación, ha colaborado en varios volúmenes colectivos y es autor de cuatro libros: dos de ellos dedicados a los eclipses de Sol, y los otros a los tránsitos planetarios y a los calendarios astronómicos. Ha tenido la fortuna de presenciar varios eclipses totales de Sol.

El Centro de Investigaciones Biológicas Margarita Salas, el Centro de Biología Molecular Severo Ochoa, la Asociación Española de Científicos, la Fundación DRO, la Sociedad Española de Inmunología y la Real Sociedad Española de Química apoyan la divulgación científica rigurosa.


Moe Club nos cede el espacio para las charlas.



No es un gasto, es una inversión

 

Por Begoña García Sastre y Enrique J. de la Rosa


La fascinación por el cielo nos ha acompañado a lo largo de la historia. Hace miles de años nuestros antepasados miraban al cielo haciéndose preguntas sobre su existencia. Prueba de ello es la variedad de mitologías y religiones cuyos dioses se hallan reflejados en el cielo estrellado. La astronomía, la ciencia que estudia los cuerpos celestes del universo, evolucionó con la humanidad y sirvió para medir el paso del tiempo, establecer los calendarios, orientarnos y conocer nuestra posición en la tierra o en el mar. 

Es posible que mirar al cielo nos ayudara a evolucionar culturalmente pero, ¿y ahora? Actualmente, los estudios del universo nos permiten seguir evolucionando, esta vez tecnológicamente. Sin embargo, no se conoce esa conexión directa entre nuestro día a día y la investigación en Astronomía, Astrofísica o exploración espacial. El coste en personal e instalaciones de los grandes observatorios es muy elevado. Por no hablar de los viajes al espacio, más aún si son tripulados. Eso es evidente, pero no lo es tanto el retorno de esa gran inversión para sus ciudadanos, que quizás se pregunten si merece la pena tanto gasto.

Telescopio Cherenkov en el observatorio del Roque de los Muchachos (La Palma). Foto: Enrique J. de la Rosa

La ciencia requiere fondos para avanzar en todas sus disciplinas. Sin embargo, el dinero empleado en ciencia no es un mero gasto sino una inversión de futuro. En la charla nos ilustrarán de cómo la necesidad de nuevos desarrollos técnicos punteros que tienen los astrónomos para llevar a cabo sus observaciones y exploraciones del espacio han contribuido a nuestro bienestar en la Tierra. Sin ir más lejos, los sistemas de comunicaciones sin los que hoy no sabríamos vivir provienen de investigaciones espaciales. Carl Sagan, eminente astrofísico y divulgador, estudió a fondo esta cuestión y concluyó que por cada dólar que invertía la NASA en exploración espacial revertían 7 dólares sobre la industria estadounidense. Serían los años 80-90 y es probable que este dato haya cambiado, pero confirma la frase “Los países no investigan porque son ricos, son ricos porque investigan”.

Una combinación de un mapa reciente del universo en rayos X y una imagen sacada de un TAC. 


Las razones para de esta imagen... ¡en la charla! 



¿Qué ha hecho la Astronomía por nosotros?

Miércoles, 29 de marzo de 2023, 19:00h. 

Pangea, C/ Príncipe de Vergara 26, Madrid. 



Pere Planesas es doctor en física, ha trabajado en el Observatorio Astronómico Nacional (OAN), donde se especializó en radioastronomía, y en el Instituto de Tecnología de California (Caltech), especializándose en astronomía extragaláctica e interferometría. Lideró la participación técnica y científica española en el instrumento HIFI del Observatorio Espacial Herschel y participó en la puesta en marcha del gran radioobservatorio ALMA, trabajando para el Observatorio Europeo Austral (ESO), en Chile. Ha estudiado estrellas, nebulosas y galaxias, ha participado en comités de evaluación de proyectos para varios observatorios y en comités científicos asesores. Actualmente realiza actividades de divulgación de la ciencia.


El Centro de Investigaciones Biológicas Margarita Salas, la Asociación Española de Científicos, la Fundación DRO y la Sociedad Española de Inmunología apoyan la divulgación científica rigurosa.









Pangea, The Travel Store, nos cede su espacio para las charlas. 




Observando el universo.

Muchos nos fascinamos ante la contemplación de un cielo nocturno estrellado. Ya comenté en una entrada anterior que no me sorprendería que el estremecimiento que causa su inmensidad fuera uno de los motores de la evolución humana. Y está claro que la astronomía y la exploración espacial son importantes motores del progreso tecnológico y, al menos hoy en día, de la cooperación internacional. El Atacama Large Millimeter/submillimeter Array (ALMA) es un muy buen ejemplo de ambos.


Este año 2016 alcanza su operatividad total ALMA, el más complejo  y global de los observatorios astronómicos, diseñado para indagar sobre nuestros orígenes: el del universo, el de las galaxias que lo componen, el de las estrellas y sus cohortes de planetas, y el de las moléculas básicas de la vida. 
Antes de estudiar el universo con tan excepcional observatorio hubo que explorar la Tierra hasta encontrar el lugar ideal donde instalarlo. De todo ello nos hablará Pere Planesas Bigas, de la exploración de la Tierra y de la del universo debidas al observatorio ALMA. 

En busca de nuestros orígenes cósmicos.
Pere Planesas Bigas.
Miércoles 21 de septiembre, 19:00 (¡Atención a la hora!).
Pangea, C/ Príncipe de Vergara 26, Madrid.


Pere Planesas Bigas es Doctor en Física, astrofísico e investigador del Observatorio Astronómico Nacional (IGN). Viajero inagotable, ha utilizado observatorios astronómicos situados en diversos lugares del mundo, como Hawái o Arizona. Trabajó durante dos años en el Instituto de Tecnología de California, lideró la participación española en el instrumento HIFI del telescopio espacial Herschel, y participó durante tres años en la construcción de ALMA, el mayor observatorio astronómico del mundo, situado en el desierto de Atacama, Chile.




La Asociación Española de Científicos y el Centro de Investigaciones Biológicas del CSIC apoyan la divulgación científica rigurosa.
Pangea, The Travel Store, nos cede su espacio para las charlas.


La Ciencia va al teatro.

Una iniciativa muy interesante del Centro Dramático Nacional en la que participa uno de nuestros ponentes, el Dr. Pere Planesas. Si te gustaron sus charlas sobre el impacto de la Astronomía en la vida cotidiana o sobre la medición de la distancia al sol, ahora puedes oírle en el teatro hablando sobre Galileo.





¿Gasto o inversión?

Es la duda que muchos gestores y políticos tienen sobre el dinero empleado en investigación. Es difícil que un científico perciba su trabajo en términos de valor económico. A nosotros nos basta, quizás un poco ingenuamente, con saciar nuestra curiosidad. Pero sabemos que de la investigación, globalmente, surge el progreso social y económico.

La charla del Dr. Pere Planesas fue muy ilustrativa al respecto, tanto de las preguntas que se plantean los astrónomos como de las inesperadas consecuencias de su curiosidad. Dio numerosos ejemplos, de los que he recogido algunos.
Pere, en otra charla anterior, ya nos habló de la medición de la distancia de la Tierra al Sol. Se basó en el tránsito de Venus, observado por numerosos astrónomos, profesionales y aficionados, dispersos por todo el planeta. Para la medición más exacta se diseñó un sistema de fotografía periódica. Y así, de esa “curiosidad” astronómica, surgió la tecnología que algunos años después hizo posible el cine. 
(El revolver fotográfico de Jules Janssen, foto publicada en La Nature en 1875)

Conseguir buenas imágenes de objetos astronómicos muy distantes, de los que nos llegan señales muy débiles, es un gran desafío tecnológico para la Astronomía. Por ello, muchos de los desarrollos realizados tienen que ver con la captación de imágenes. La fotografía digital progresó gracias a la necesidad de tomar imágenes astronómicas de mucha sensibilidad y procesables mediante ordenador. Dichos desarrollos se han aplicado a numerosos campos, como el de la medicina, tanto a nivel de captación de imágenes radiográficas con bajas dosis de radiación, como de la reconstrucción de imágenes por ordenador que ha dado lugar a las diversas técnicas de tomografía.

 (Los pilares de la creación, foto tomada por el Telescopio Espacial Hubble en 1995)
 
Y aunque no lo puedo explicar en un par de frases tan rigurosamente como lo hizo Pere, simplemente acabar resaltando que un fracasado estudio sobre agujeros negros nos ha permitido disponer de la tecnología WiFi. Seguro que a todos los asistentes nos quedaron claras las ventajas de invertir en investigación.

 
 

Quizás no eras consciente.

Seguro que en alguna ocasión has disfrutado de la contemplación de un cielo estrellado. Y a pesar de los conocimientos actuales, es probable que te hayas estremecido ante su inmensidad como nuestros ancestros desde hace centenares de miles de años. Yo me pregunto en ocasiones si esa contemplación no ha sido uno de los motores de la evolución de la inteligencia humana.

(Foto de Joe Parks tomada de Wikimedia commons)

Más allá de especulaciones (o de ensoñaciones), la Astronomía es quizás la más antigua de las ciencias. Además de colmar la necesidad de conocimiento de la especie humana, también sirvió en la antigüedad para establecer el calendario, medir las horas del día y orientarse en tierra o en el mar.

En la actualidad la Astronomía sigue cumpliendo su función genuina, que no es otra que proporcionarnos un mayor conocimiento del universo. Pero además, la sofisticada tecnología necesaria para llevar a cabo las observaciones y los descubrimientos astronómicos se ha ido colando en nuestros hogares, redundando en nuestro bienestar y calidad de vida.
(Foto del telescopio espacial Hubble tomada de Wikimedia commons)
Estás rodeado, quizás sin que lo sepas, de productos y servicios que se desarrollaron para explorar el Universo. Ven a ver si ya conocías el origen de alguno de ellos. El Dr. Pere Planesas Bigas hablará de una decena, a cual más sorprendente.

(Foto de Pere durante la construcción de ALMA)

Pere Planesas Bigas es Doctor en Física, astrofísico e investigador del Observatorio Astronómico Nacional (IGN). Viajero inagotable, ha utilizado observatorios astronómicos situados en diversos lugares del mundo, como Hawái o Arizona. Trabajó durante dos años en el Instituto de Tecnología de California, lideró la participación española en el instrumento HIFI del telescopio espacial Herschel, y participó durante tres años en la construcción de ALMA, el mayor observatorio astronómico del mundo, situado en el desierto de Atacama, Chile.


Del cosmos a su hogar: de qué sirve la Astronomía en la vida cotidiana.

Dr. Pere Planesas Bigas, Doctor en Física, astrofísico e investigador del Observatorio Astronómico Nacional (IGN).

Dónde:
National Geographic Store – Gran Vía 74 – Madrid

Cuándo:
Martes 16 de diciembre, de 19:30 a 21.00


Varias Sociedades y Asociaciones Científicas apoyan la implicación de los científicos en la divulgación rigurosa de los resultados de la investigación a la sociedad.




Mucho más que "curiosity"


Desde el acogedor auditorio de National Geographic Store realizamos un viaje en el tiempo, guiados por el Dr. Jesús Martínez-Frías, para explorar el origen y la evolución del sistema solar, y en el espacio, para seguir a los vehículos de las misiones a Marte.
Y, aunque en todas las charlas disfruto, y aprendo algo nuevo, es fácil entender que en aquellas alejadas de mi campo de trabajo y de mi metodología, la biomedicina experimental, me siento de nuevo casi, casi como un estudiante.
Jesús nos explicó, entre otras muchas cosas, que los meteoritos han sido durante mucho tiempo la única fuente de muestras para estudiar el origen y la evolución del sistema solar. Solo recientemente hemos podido enviar misiones a tomar directamente muestras a otros cuerpos del sistema solar. Y a las misiones a Marte dedicamos otra buena parte de la charla.

(El rover Curiosity en la superficie de Marte.
Foto distribuida por  NASA,JPL-Caltech,MSSS,MAHLI)

Y, como no podía ser de otra forma, la investigación de Jesús y sus colegas astrogeólogos responde básicamente a la curiosidad por saber de dónde venimos, quiénes somos y a dónde vamos… Pero, también, a nuestra lucha por la supervivencia. Jesús nos mostró un vídeo del astrofísico Stephen Hawking donde argumenta que si no nos preparamos para ser capaces de salir de la Tierra estaremos condenados a la extinción como especie. Vamos, que lo mismo se puede decir si no avanzamos en el desarrollo de la medicina y de otros muchos, sino todos, los campos de la Ciencia. Y, en la discusión, también salió el retorno económico de la investigación espacial. Es tremendamente cara, pero acaba multiplicando ampliamente el dinero invertido en nuevos desarrollos tecnológicos y nuevos productos. Lo mismo se puede decir, a medio-largo plazo, de la mayoría de los campos de la Ciencia, aunque algunas personas desdeñen la curiosidad...
 
 
 
 

Exploradores

La línea evolutiva de la especie humana, mucho antes de nuestra aparición, ya manifestaba un fuerte instinto explorador que llevó a varias especies del género Homo a dejar África y diseminarse por el planeta. Posiblemente ese instinto también hizo mirar al cielo a nuestros antepasados y anhelar poder seguir también esa ruta de exploración. Los avances científicos y tecnológicos han hecho posible que nos podamos plantear explorar otros planetas y, en el futuro, llegar a colonizarlos.

Uno de los campos de investigación esenciales para dicho fin es la astrogeología o geología planetaria. El Dr. Jesús Martínez-Frías nos ilustrará sobre los estudios del origen y la evolución geobiológica de nuestro planeta en el contexto del sistema solar, la Luna y sus recursos; sobre el análisis mineralógico y la geoquímica de los meteoritos y sus principales cuerpos padres, los asteroides; y sobre la investigación y exploración de Marte, tanto en cuanto a su geodiversidad de ambientes como a su potencial habitabilidad.

 ESA, NASA, and L. Calcada (ESO for STScI)

Y este viaje al pasado de la Tierra y al origen de la materia primigenia nos permite sentar las bases de futuras misiones planetarias que marcan la búsqueda de vida extraterrestre y de entornos habitables por nuestra especie fuera de la Tierra.
Jesús es Doctor en Ciencias Geológicas, Investigador Científico y Jefe del Departamento de Planetología y Habitabilidad del Centro de Astrobiología (CSIC-INTA, asociado al NASA Astrobiology Institute). Es también profesor Ad Honorem de Geoquímica Planetaria de la Universidad Politécnica de Madrid y co-director de la Unidad Asociada CSIC-UVA de Espectroscopía Avanzada en Ciencias de la Tierra y Planetarias. Destacan sus estudios sobre megacríometeoros, meteoritos y cráteres de impacto. Ha investigado los análogos planetarios/ambientes extremos (en la Antártida, Islandia, Mauritania y Costa Rica). Ha participado en el vuelo de la NASA para el estudio de las Leónidas y en las misiones a Marte: NASA-MSL (Curiosity) y ESA-ExoMars. Es coordinador en España de The Planetary Society, Miembro de la Unión Astronómica Internacional y de la European Astrobiology Network Association. Dirige la Comisión Internacional de Geo-educación de la IUGS y es el Presidente de la Asociación Internacional de Geoética. Ha recibido el premio "NASA Group Achievement Award" (2006) y la Placa de Honor 2012 de la Asociación Española de Científicos.
 

Astrogeología: Viaje planetario del pasado al futuro (De la materia primigenia a los estudios sobre habitabilidad en el sistema solar).

Dr. Jesús Martínez Frías, Doctor en Ciencias Geológicas, Jefe del Departamento de Planetología y Habitabilidad del Centro de Astrobiología (CSIC-INTA).

Donde: National Geographic Store, Gran Vía 74, Madrid.

Cuando: Martes 28 de mayo, 19:00 – 20:30



Varias Sociedades y Asociaciones Científicas apoyan la implicación de los científicos en la divulgación rigurosa de los resultados de la investigación a la sociedad.
 
 
 
 

Científicos románticos

Así llamó el Dr. Pere Planesas a los implicados en la tarea de medir la distancia de la Tierra al Sol. Una labor que se inició en el siglo III antes de Cristo con Aristarco de Samos y Eratóstenes de Cirene, que la estimaron en 10 millones de km. A lo largo de muchos siglos, numerosos científicos, en general trabajando individualmente, fueron aportando nuevos datos. Y en el siglo XVIII, aprovechando que  hubo dos tránsitos de Venus por delante del Sol, se pudo calcular con cierta precisión una distancia alrededor de los 150 millones de km. Para ello, numerosos astrónomos se dispersaron por el mundo, desafiando todo tipo de dificultades. Y, luego, compartieron sus medidas en el primer gran proyecto científico a escala mundial.

(Foto del tránsito de Venus de 2012. Imagen tomada de
 
Pero la charla de Pere no solo fue una muy interesante historia del progreso científico. También sirvió para ilustrar cómo, incluso en el ambiente de confrontaciones y guerras del siglo XVIII, la Ciencia se basa en valores como la cooperación internacional, la emoción por conocer, el sacrificio personal por una empresa global, el interés de la sociedad ilustrada...
Como siempre, los asistentes aprovecharon la presencia de Pere para, durante casi una hora de discusión tras la charla, aclarar algunos aspectos de su conferencia y plantearle esos temas de la Astrofísica que nos producen un cierto vértigo existencial.
(Imagen del campo ultraprofundo del Hubble, tomada de http://es.wikipedia.org/wiki/Universo)