PRÓXIMA CHARLA


PRÓXIMA CHARLA:


Del mito al medicamento: una historia de ciencia y salud. María del Carmen Fernández Alonso, doctora en Ciencias Químicas, Unidad de Comunicación y Cultura Científica del CIB Margarita Salas. Miércoles 28 de octubre de 2026, 19:00. Moe Club, Av. de Alberto Alcocer 32, Madrid.


Cultura científica

Siempre me ha llamado la atención que el saber que la Catedral de Burgos es una joya del gótico se considere cultura (¡obvio!), pero que el conocer que toda la vida se basa en un código de 4 letras (A, T, G, C) no tenga la misma consideración. Más aún cuando ambos logros, el construir la Catedral de Burgos y el descifrar el código genético, son diferentes maneras de intentar responder a las preguntas que los seres humanos, al menos algunos, se vienen haciendo desde el origen de la humanidad:  ¿De dónde venimos? ¿Quiénes somos? ¿A dónde vamos?

(Imagen e la Catedral de Burgos del enlace arriba indicado)

Más allá de la curiosidad y la necesidad de transcendencia, el abordaje científico de la realidad nos sitúa cada vez más ante la posibilidad de poder elegir (y, por tanto, equivocarnos) sobre nuestro futuro en muchos temas como los que hemos ido tratando y seguiremos tratando en Ciencia con chocolate.  Como decía en otra entrada, conoce, discute…y decide. Yo no quiero decidir por ti, pero sí quiero que la cultura científica de la sociedad esté a la altura de los retos a los que nos enfrentamos: cambio climático, limitación de recursos, envejecimiento, enfermedades emergentes, etc.


Ciencia con chocolate surge del convencimiento de la Sociedad Española de Bioquímica y Biología Molecular de la necesidad de la divulgación científica rigurosa.

La relación causa-efecto

Si 100 personas cogen un objeto y lo sueltan en el aire, en los 100 casos caerá, salvo que estén en ingravidez. La gravedad es la causa de que los cuerpos caigan hacia la tierra; la caída de los cuerpos es uno de los efectos de la gravedad. Todos tenemos esa experiencia y Newton, como científico, trabajó para plasmarla en una fórmula física, la Ley de la Gravitación Universal, que refleja una perfecta  relación (matemática) causa-efecto.

Pero la relación no es siempre tan sencilla de establecer, mucho menos en términos matemáticos. Además, normalmente no tenemos una experiencia personal tan amplia (¿Cuántos cientos de veces se te ha caído o has tirado algo?) e inequívoca (¿Cuántas veces no ha ido hacia abajo?). Ello nos lleva a malinterpretar otras experiencias puntuales. Si 100 personas, incluso estando bien diagnosticadas de una infección bacteriana, toman un antibiótico probado mediante ensayos clínicos como efectivo para dicha infección, no todas se curarán. Puede haber problemas de resistencia bacteriana al antibiótico, de mala absorción del medicamento, de susceptibilidad personal por el estado general de salud, etc. No es que no haya una relación causa-efecto, es que es más compleja y hay que seguir investigando para delimitarla mejor.
Por último, si a 100 enfermos se les trata con una sustancia sin capacidad de curar, un placebo, algunos se curarán. En este caso la relación causa (tratamiento)-efecto (curación) no existe. El efecto placebo sí existe y las causas psicológicas y neurológicas que permiten la curación, incluso cuando la sustancia empleada en el tratamiento no tiene ninguna capacidad de curar, se están investigando.

De todo ello hablaremos en próximas charlas Ciencia con chocolate.

Ciencia con chocolate surge del convencimiento de la Sociedad Española de Bioquímica y Biología Molecular de la necesidad de la divulgación científica rigurosa.


Haciendo balance

El verano es un buen momento para hacer balance, de cara al próximo curso, de las charlas de Ciencia con chocolate. Os las recuerdo:






El balance fácil es el numérico. Más de 40 asistentes a cada charla; en alguna, más de 50, lo que produce una cierta aglomeración y reduce en parte el encanto y la comodidad del local. Pero el ambiente creado de proximidad entre los asistentes y el ponente merece la pena y, además, no se lograría en otros locales más formales. ¡Vamos, que en el salón de actos de mi centro de investigación, con 108 asientos comodísimos, nunca he estado presente en una charla con un diálogo tan fluido! Más números: En el momento que escribo esta entrada, 6.319 páginas vistas en el blog. No sé si es mucho o poco, pero parece que vamos llegando a la gente, dado que nos han enlazado o han comentado nuestra iniciativa en, entre otros sitios, Asebio, el Colegio Oficial de Químicos, el programa de radio de Onda Cero “Te doy mi palabra”, Universia, Indagando TV, Radiosíntesis, etc…

El balance difícil, el saber si sirve realmente para algo. Hay tres ejemplos que me indican que sí. Uno ya lo conté, los chicos y chicas del Instituto San Juan Bautista que se quedaron hasta última hora para charlar con el ponente. Otro, un comentario de una de las ponentes “El gran número de asistentes y el amplio debate que se generó al terminar mi presentación pone de manifiesto el gran interés que tiene la sociedad por acercarse a la Ciencia y  compensa, con creces, el esfuerzo que los científicos debemos hacer para acercar nuestro trabajo a la Sociedad. ¡Mi más sincera enhorabuena por esta iniciativa!” Y, por último, recientemente, una doctoranda del Centro de Biología Molecular, asistente reincidente a Ciencia con chocolate, se ha asociado a la SEBBM, parece que inducida por esta iniciativa, y, de paso, nos ha dejado otro piropo: “GRACIAS por hacer que la Ciencia llegue a todos, de una manera tan dulce. Son actos de este tipo los que hacen ver a otros ojos la importancia vital que la Ciencia tiene para todos.”

Así que en septiembre seguiremos con Esas incomprendidas bacterias que nos invaden. ¡Espero veros! Y en la próxima entrada me dejo de bla-bla-bla y vuelvo a otro concepto mal entendido o, quizás, poco explicado: La relación causa-efecto, que es lo que diferencia la Ciencia de la pseudociencia o de las creencias.


Ciencia con chocolate surge del convencimiento de la Sociedad Española de Bioquímica y Biología Molecular de la necesidad de la divulgación científica rigurosa.