Por Enrique J. de la Rosa y Margarita del Val
Muchos científicos tendemos
a pensar que la ciencia y la tecnología son actividades neutrales, que no son
buenas ni malas en sí mismas. Asumimos que los datos hablan por sí solos, que
los inventos son herramientas objetivas y que su impacto depende únicamente de
cómo decidamos utilizarlos. Bajo esta lógica, bien empleadas, la ciencia y la
tecnología podrían resolver los problemas de las personas, de la sociedad y del
planeta. Esta idea resulta reconfortante porque nos permite imaginar un mundo
en el que la humanidad avanza guiada solo por la razón y el progreso.
Imagen tomada de https://www.elcato.org/
Sin embargo, para que
esa aspiración pueda hacerse realidad, necesitamos comprender el panorama
completo: complementar los estudios y desarrollos especializados con una mirada
más amplia que tenga en cuenta los contextos sociales, económicos y políticos
en los que surgen. Y es que la realidad es bastante más compleja.
Cada tecnología, ya sea un algoritmo para mitigar el cambio climático, una semilla modificada para mejorar la producción agraria o una técnica de reproducción asistida, nace en un contexto concreto. Lleva dentro decisiones, prioridades e incluso visiones del mundo que influyen en nuestras vidas mucho antes de que la utilicemos. Lo mismo ocurre con la ciencia: las preguntas que se investigan, los problemas que se consideran urgentes o las soluciones que reciben financiación no son neutrales, sino que reflejan valores y expectativas colectivas.
Imagen generada por IA
Esta charla propone
repensar la relación entre ciencia, innovación y sociedad desde la perspectiva
de los Estudios de Ciencia y Tecnología (STS), un campo que muestra cómo lo
técnico y lo social están profundamente entrelazados. A través de ejemplos
actuales exploraremos cómo las prácticas científicas y los propios diseños
tecnológicos pueden moldear, de forma sutil, nuestras ideas de progreso,
neutralidad y futuro.
Veremos que las tecnologías no aparecen de la nada: están atravesadas por prioridades políticas, intereses económicos y supuestos culturales que se incorporan a su estructura misma. Comprender esta complejidad nos permite ver de otro modo cómo se gobierna la innovación y cómo imaginamos y construimos los futuros posibles.
La supuesta neutralidad de la ciencia y la tecnología:
mito cómodo, realidad compleja.
Vincenzo Pavone.
19:00, miércoles 25 de marzo de 2026.
Moe Club, Av. de Alberto Alcocer 32, Madrid.
Entrada libre a la presentación por el ponente
y al debate con los asistentes hasta completar el aforo. Durante la realización
de esta actividad cultural está permitida la presencia de los menores de 18
años, siempre que no consuman bebidas alcohólicas, y de los menores de 16 años
si están acompañados por uno de sus progenitores o tutor.
Vincenzo
Pavone es Científico Titular en el Instituto de Políticas y Bienes Públicos
(IPP), del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), especialista
en Estudios de Ciencia y Tecnología (STS). Doctor en Ciencias Sociales y
Políticas por el Instituto Universitario Europeo de Florencia, inició su
trayectoria investigando la influencia del humanismo científico en la UNESCO.
Tras sus primeras experiencias docentes en Siracusa, se incorporó al CSIC en
2006, donde ha sido investigador postdoctoral, investigador sénior y director
de investigación.
Su trabajo
ha contribuido a desarrollar una agenda crítica en STS centrada en la economía
política y las implicaciones sociotécnicas de las tecnologías emergentes. Ha
investigado ámbitos como las tecnologías de reproducción asistida, la medicina
regenerativa, la biotecnología agraria, los sistemas de vigilancia y la
bioeconomía global. Actualmente se centra en las dimensiones políticas y
sociales de la medicina reproductiva y regenerativa, las biotecnologías
transgénicas y cisgénicas, las tecnologías de seguridad y la relación entre
neoliberalismo y bioeconomía.
Ha dirigido
proyectos nacionales y europeos como PSx2, SURPRISE, BBE GEN y BIOARREME, y ha
sido investigador visitante en UC Berkeley, King’s College London y York
University, entre otras. Es miembro de la Science and Democracy Network y
fundador de la Red Española de Estudios de Ciencia, Tecnología y Sociedad (Red
EsCTS).
El Centro
de Investigaciones Biológicas Margarita Salas, el Centro de
Biología Molecular Severo Ochoa, la Asociación Española de
Científicos, la Fundación DRO, la Sociedad Española de
Inmunología y la Real Sociedad Española de Química apoyan
la divulgación científica rigurosa.




