PRÓXIMA CHARLA


PRÓXIMA CHARLA:


“¿Por qué las plantas tienen más genes que nosotros?" Lluís Montoliu, doctor en Biología e investigador científico del CSIC en el Centro Nacional de Biotecnología y el CIBERER-Instituto de Salud Carlos III. Miércoles 22 de abril de 2026, 19:00. Moe Club, Av. de Alberto Alcocer 32, Madrid.


25 años desde que leímos por primera vez nuestro genoma: lo que queda ahora

 

Por Enrique J. de la Rosa y Margarita del Val

El primer borrador de la secuencia del genoma humano se publicó en febrero de 2001. Sin embargo, ya desde finales de los años 90 se había comenzado a descifrar la secuencia completa del genoma de diversos organismos, empezando por bacterias y levaduras, y siguiendo por animales invertebrados, hasta culminar con la secuenciación del genoma humano. Este abordaje inicial, más sencillo por el menor tamaño de los genomas elegidos, fue esencial para desarrollar herramientas fundamentales: desde la automatización y la mejora de la eficiencia de la secuenciación hasta el imprescindible avance de la bioinformática, necesaria para manejar la ingente cantidad de datos generados.

Portadas de las revistas donde se publicó el primer borrador del genoma humano.

 El conocimiento del genoma humano ha transformado nuestra comprensión de las enfermedades, ha permitido identificar las bases genéticas tanto de patologías raras como de otras muy prevalentes y ha abierto la puerta al desarrollo de terapias innovadoras. Pero, más allá de los avances médicos, los genomas escondían sorpresas que no tardaron en revelarse.

Una de las más llamativas fue descubrir que el número de genes del genoma humano era relativamente pequeño, mucho menor de lo esperado. Y, además, que otros animales más o menos parecidos a nosotros tenían incluso más genes. Hicieron falta varios años para interpretar correctamente el genoma humano y comprender su complejidad reguladora. De manera similar, cuando se empezaron a secuenciar los genomas de plantas se comprobó, también con gran sorpresa, que eran mucho mayores de lo previsto y, en particular, mayores que el nuestro. También en este caso fue necesario tiempo para entender las razones de esta aparente paradoja. 

Imagen tomada de https://metode.es/revistas-metode/monograficos/el-tamano-del-genoma-y-la-complejidad-de-los-seres-vivos.html

El ponente, testigo directo de la revolución genómica iniciada a finales de los años 90, nos propondrá un recorrido por algunas de las paradojas más fascinantes que surgieron cuando comenzamos a leer, por primera vez, el libro completo de la vida. Más allá de los avances médicos, las sorpresas que esconden los genomas pueden señalar caminos inexplorados: nuevas estrategias evolutivas, mecanismos de adaptación inesperados y claves esenciales para la agricultura del futuro, la sostenibilidad o la resistencia al cambio climático. Una charla para celebrar lo que hemos aprendido en 25 años de genómica y para recordar que aún queda mucho por descubrir.


¿Por qué las plantas tienen más genes que nosotros?

Lluís Montoliu.

19:00, miércoles 22 de abril de 2026.

Moe Club, Av. de Alberto Alcocer 32, Madrid.

Entrada libre a la presentación por el ponente y al debate con los asistentes hasta completar el aforo. Durante la realización de esta actividad cultural está permitida la presencia de los menores de 18 años, siempre que no consuman bebidas alcohólicas, y de los menores de 16 años si están acompañados por uno de sus progenitores o tutor.

 


Lluís Montoliu es doctor en Biología por la Universidad de Barcelona. Es investigador del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y del Centro de Investigaciones Biomédicas en Red de Enfermedades Raras (CIBERER–Instituto de Salud Carlos III) en el Centro Nacional de Biotecnología (CNB-CSIC) en Madrid, del que actualmente es vicedirector. Dirige el nodo español del archivo europeo de ratones mutantes (EMMA/INFRAFRONTIER). Ha sido profesor honorario de la Universidad Autónoma de Madrid y de la Universidad Complutense de Madrid, y ha desarrollado su actividad científica en Barcelona, Heidelberg (Alemania) y Madrid. Su investigación se centra en enfermedades raras, como el albinismo, utilizando modelos animales modificados genéticamente mediante herramientas CRISPR de edición genética, cuyo uso pionero introdujo en España. Ha publicado más de 150 artículos científicos.

Ha sido miembro y presidente del Comité de Ética del CSIC, así como asesor de la Presidencia del CSIC en temas de ética y de Science Europe. Es miembro del Comité Español de Ética de la Investigación (CEEI) y forma parte del panel de ética del ERC en Bruselas. Ha fundado y presidido diversas sociedades científicas. Actualmente preside la IFPCS, es vicepresidente de ARRIGE y secretario científico de la SEBBM.

Es autor de ocho libros de divulgación científica sobre genética, bioética y la profesión investigadora. Su labor científica y divulgadora ha sido reconocida con numerosos premios.

 

El Centro de Investigaciones Biológicas Margarita Salas, el Centro de Biología Molecular Severo Ochoa, la Asociación Española de Científicos, la Fundación DRO, la Sociedad Española de Inmunología y la Real Sociedad Española de Química apoyan la divulgación científica rigurosa.

Moe Club nos cede el espacio para las charlas.

La ciencia no es buena ni mala. ¿Es eso cierto?

 

Por Enrique J. de la Rosa y Margarita del Val 

Muchos científicos tendemos a pensar que la ciencia y la tecnología son actividades neutrales, que no son buenas ni malas en sí mismas. Asumimos que los datos hablan por sí solos, que los inventos son herramientas objetivas y que su impacto depende únicamente de cómo decidamos utilizarlos. Bajo esta lógica, bien empleadas, la ciencia y la tecnología podrían resolver los problemas de las personas, de la sociedad y del planeta. Esta idea resulta reconfortante porque nos permite imaginar un mundo en el que la humanidad avanza guiada solo por la razón y el progreso.

Imagen tomada de https://www.elcato.org/

Sin embargo, para que esa aspiración pueda hacerse realidad, necesitamos comprender el panorama completo: complementar los estudios y desarrollos especializados con una mirada más amplia que tenga en cuenta los contextos sociales, económicos y políticos en los que surgen. Y es que la realidad es bastante más compleja.

Cada tecnología, ya sea un algoritmo para mitigar el cambio climático, una semilla modificada para mejorar la producción agraria o una técnica de reproducción asistida, nace en un contexto concreto. Lleva dentro decisiones, prioridades e incluso visiones del mundo que influyen en nuestras vidas mucho antes de que la utilicemos. Lo mismo ocurre con la ciencia: las preguntas que se investigan, los problemas que se consideran urgentes o las soluciones que reciben financiación no son neutrales, sino que reflejan valores y expectativas colectivas.

Imagen generada por IA

Esta charla propone repensar la relación entre ciencia, innovación y sociedad desde la perspectiva de los Estudios de Ciencia y Tecnología (STS), un campo que muestra cómo lo técnico y lo social están profundamente entrelazados. A través de ejemplos actuales exploraremos cómo las prácticas científicas y los propios diseños tecnológicos pueden moldear, de forma sutil, nuestras ideas de progreso, neutralidad y futuro.

Veremos que las tecnologías no aparecen de la nada: están atravesadas por prioridades políticas, intereses económicos y supuestos culturales que se incorporan a su estructura misma. Comprender esta complejidad nos permite ver de otro modo cómo se gobierna la innovación y cómo imaginamos y construimos los futuros posibles. 

 

La supuesta neutralidad de la ciencia y la tecnología: mito cómodo, realidad compleja.

Vincenzo Pavone.

19:00, miércoles 25 de marzo de 2026.

Moe Club, Av. de Alberto Alcocer 32, Madrid.

Entrada libre a la presentación por el ponente y al debate con los asistentes hasta completar el aforo. Durante la realización de esta actividad cultural está permitida la presencia de los menores de 18 años, siempre que no consuman bebidas alcohólicas, y de los menores de 16 años si están acompañados por uno de sus progenitores o tutor.

 

Vincenzo Pavone es Científico Titular en el Instituto de Políticas y Bienes Públicos (IPP), del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), especialista en Estudios de Ciencia y Tecnología (STS). Doctor en Ciencias Sociales y Políticas por el Instituto Universitario Europeo de Florencia, inició su trayectoria investigando la influencia del humanismo científico en la UNESCO. Tras sus primeras experiencias docentes en Siracusa, se incorporó al CSIC en 2006, donde ha sido investigador postdoctoral, investigador sénior y director de investigación.

Su trabajo ha contribuido a desarrollar una agenda crítica en STS centrada en la economía política y las implicaciones sociotécnicas de las tecnologías emergentes. Ha investigado ámbitos como las tecnologías de reproducción asistida, la medicina regenerativa, la biotecnología agraria, los sistemas de vigilancia y la bioeconomía global. Actualmente se centra en las dimensiones políticas y sociales de la medicina reproductiva y regenerativa, las biotecnologías transgénicas y cisgénicas, las tecnologías de seguridad y la relación entre neoliberalismo y bioeconomía.

Ha dirigido proyectos nacionales y europeos como PSx2, SURPRISE, BBE GEN y BIOARREME, y ha sido investigador visitante en UC Berkeley, King’s College London y York University, entre otras. Es miembro de la Science and Democracy Network y fundador de la Red Española de Estudios de Ciencia, Tecnología y Sociedad (Red EsCTS).


El Centro de Investigaciones Biológicas Margarita Salas, el Centro de Biología Molecular Severo Ochoa, la Asociación Española de Científicos, la Fundación DRO, la Sociedad Española de Inmunología y la Real Sociedad Española de Química apoyan la divulgación científica rigurosa.

Moe Club nos cede el espacio para las charlas.

Los incendios del verano se apagan en invierno

 

Por Enrique J. de la Rosa y Margarita del Val

La temporada de incendios de 2025 en España fue la más devastadora de los últimos 30 años. Ardieron más de 350.000 hectáreas, principalmente en las regiones del noroeste y del interior de la península. Las condiciones meteorológicas extremas, especialmente en agosto, favorecieron la rápida propagación del fuego, causando grandes incendios, rápidos, intensos y difíciles de controlar. Hubo al menos siete fallecidos. Además, el impacto ambiental y social fue enorme, lo que hace necesario cuestionar las estrategias actuales de prevención y respuesta.

Imagen tomada de eltiempo.es

La frase del título de esta entrada nos recuerda que la lucha contra el fuego no empieza cuando el monte arde, sino muchos meses antes. Pone el foco en las actividades de prevención, planificación, gestión del territorio, así como en la educación y sensibilización de la sociedad.

Imagen tomada de xarxaforestal.org

En la charla se ofrecerá una visión completa y actualizada sobre las tendencias de los incendios forestales en España, analizando cómo han evolucionado en las últimas décadas y qué factores explican su comportamiento. Se abordará el papel combinado de los elementos naturales —como el clima, la vegetación o la topografía— y de los factores humanos —cambios en el uso del suelo, abandono rural, prácticas agrícolas o actividades recreativas— que influyen en la aparición y propagación del fuego.

La charla incluirá, además, ejemplos prácticos del uso de nuevas tecnologías aplicadas al estudio del fuego, con especial atención a la teledetección y al análisis de imágenes de satélite, que permiten comprender mejor la dinámica de los incendios y mejorar la capacidad de respuesta.

Imagen original Proyecto Copernicus-ESA

Es necesario conocer y comprender por qué los incendios forestales son un desafío creciente y qué claves permiten anticipar su evolución en los próximos años, con el fin de determinar sus impactos ecológicos, económicos y sociales, así como las tendencias previsibles en un contexto de cambio climático y transformación socioeconómica.

Como en el caso de otras emergencias recientes —tales como la pandemia de la COVID, el volcán de La Palma o la DANA de Valencia—, la ciencia y la tecnología aportan conocimiento y soluciones, por lo que constituyen herramientas esenciales para reducir el impacto y el riesgo futuros. Su divulgación a la sociedad constituye un aspecto clave de la mencionada educación y sensibilización. 

Incendios forestales en España: causas, riesgos y consecuencias.

Emilio Chuvieco.

19:00, miércoles 25 de febrero de 2026.

Moe Club, Av. de Alberto Alcocer 32, Madrid.

Entrada libre a la presentación por el ponente y al debate con los asistentes hasta completar el aforo. Durante la realización de esta actividad cultural está permitida la presencia de los menores de 18 años, siempre que no consuman bebidas alcohólicas, y de los menores de 16 años si están acompañados por uno de sus progenitores o tutor.

 


Emilio Chuvieco es doctor en Geografía por la Universidad Complutense y doctor en Teología por la Universidad de Oxford. Es catedrático de Geografía y director de la Cátedra de Ética Ambiental en la Universidad de Alcalá de Henares. Coordina el Grupo de Investigación en Teledetección Ambiental. Ha sido investigador visitante en las Universidades de Oxford, Berkeley, Cambridge, Santa Barbara, Maryland y en el Centro Canadiense de Teledetección. También ha sido presidente de la Asociación Española de Teledetección y del Grupo de Tecnologías de la Información Geográfica de la Asociación de Geógrafos Españoles. Es líder científico del proyecto FireCCI de la Agencia Espacial Europea desde 2010 y coordinador científico del proyecto europeo FirEUrisk. Desde 2025 es académico numerario de la Real Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales. Ha sido galardonado con el Premio Jaume I a la Protección del Medio Ambiente en 2022. Asimismo, obtuvo el Premio de Investigación del Consejo Social de la Universidad de Alcalá en 2000 y el premio de investigación sobre incendios forestales del Ministerio de Medio Ambiente “Batefuegos de Oro” en 2004. En 2021 recibió el Premio a la Excelencia Investigadora de la Universidad de Alcalá y la Medalla de Honor de la misma institución.

El Centro de Investigaciones Biológicas Margarita Salas, el Centro de Biología Molecular Severo Ochoa, la Asociación Española de Científicos, la Fundación DRO, la Sociedad Española de Inmunología y la Real Sociedad Española de Química apoyan la divulgación científica rigurosa.



Moe Club nos cede el espacio para las charlas.

Reinventando la industria.

Por Enrique J. de la Rosa y Margarita del Val 

Durante mucho tiempo, la actividad humana ha utilizado materias primas sin considerar los residuos generados, y ha sintetizado nuevos compuestos químicos y fabricado productos sin tener en cuenta el impacto del proceso o del propio producto en nuestra salud y en el medio ambiente. Esto no suponía un problema grave cuando la población mundial era de apenas unos cientos de millones de personas, pero hoy ya superamos los ocho mil millones.

Imagen tomada de https://www.sogama.gal/es

Toda esta población demanda una enorme producción de energía, alimentos, compuestos sofisticados como medicamentos, aparatos y muchos otros bienes. Sin entrar a valorar los beneficios de limitar el consumo superfluo, resulta necesario —y posible, como se expondrá en esta charla— modificar el diseño de los procesos industriales. Entre otros ejemplos, se puede reducir el uso de disolventes tóxicos y de condiciones extremas sustituyéndolos por procesos enzimáticos más suaves y limpios, a la vez que eficientes; aprovechar materias primas renovables, como la biomasa o los residuos agrícolas, para producir combustibles y compuestos de alto valor añadido; degradar contaminantes persistentes, incluidos plásticos y compuestos industriales difíciles de tratar mediante métodos convencionales; y disminuir la huella energética de la industria química mediante reacciones que operen a temperatura y presión ambientes.

      

Imagen original de Getty Images

Para lograrlo, la investigación se ha inspirado en la capacidad de las proteínas enzimáticas de catalizar una inmensa variedad de reacciones químicas de forma rápida, eficiente y selectiva. Su biodegradabilidad y la posibilidad de reutilizarlas las convierten en herramientas ideales para reemplazar procesos químicos tradicionales que suelen ser costosos, contaminantes o energéticamente intensivos. Sin embargo, las enzimas naturales no siempre funcionan bien en los entornos extremos o poco habituales que caracterizan a muchos procesos industriales. Para superar estas limitaciones, la naturaleza vuelve a ser una fuente de inspiración: el proceso evolutivo, que, aunque eficaz, requiere miles de años.

Imagen diseñada por la ponente

En la charla se explicará el concepto de ingeniería de proteínas y, en particular, la evolución dirigida, una estrategia basada en los principios de la evolución natural —variabilidad, herencia y selección del más apto— que permite adaptar y optimizar enzimas para que actúen exactamente como necesitamos. Esto no solo abre nuevas posibilidades científicas, sino que ofrece soluciones reales para avanzar hacia una industria más sostenible, eficiente y respetuosa con el planeta.

 

Enzimas a la carta mediante evolución dirigida para desarrollar procesos industriales sostenibles.

Susana Camarero.

19:00, miércoles 28 de enero de 2026.

Moe Club, Av. de Alberto Alcocer 32, Madrid.

Entrada libre a la presentación por el ponente y al debate con los asistentes hasta completar el aforo. Durante la realización de esta actividad cultural está permitida la presencia de los menores de 18 años, siempre que no consuman bebidas alcohólicas, y de los menores de 16 años si están acompañados por uno de sus progenitores o tutor.

 


Susana Camarero es Doctora en Biología e Investigadora Científica en el CIB Margarita Salas del CSIC, donde codirige el grupo de Biotecnología para Biomasa Lignocelulósica junto con el Dr. Javier Ruiz-Dueñas, además de ejercer como jefa del Departamento de Biotecnología. Su trayectoria científica se ha centrado en el estudio de la biodegradación de la lignocelulosa con el objetivo de desarrollar soluciones biotecnológicas que impulsen el uso de la biomasa vegetal como materia prima renovable, así como en el diseño de biocatalizadores destinados a procesos industriales más limpios y sostenibles. Sus líneas de investigación actuales incluyen la aplicación de la evolución dirigida asistida por computación y la reconstrucción de secuencias ancestrales para generar nuevas enzimas y comprender principios fundamentales de la evolución natural, así como el desarrollo de biocatalizadores a medida, aplicados tanto a la conversión de biomasa en productos químicos y materiales de base biológica como a la degradación de plásticos contaminantes de origen fósil. En la actualidad coordina el proyecto europeo ROBUSTOO (HORIZON-CL6) y dirige la planta piloto “Diseño de Biocatalizadores Enzimáticos para la Síntesis y Reciclado de Plásticos” de la PTI+ SusPlast del CSIC. Mantiene un firme compromiso con la formación de jóvenes investigadores y con la divulgación científica.

 El Centro de Investigaciones Biológicas Margarita Salas, el Centro de Biología Molecular Severo Ochoa, la Asociación Española de Científicos, la Fundación DRO, la Sociedad Española de Inmunología y la Real Sociedad Española de Química apoyan la divulgación científica rigurosa.


Moe Club nos cede el espacio para las charlas.