Mens sana in corpore sano

Ya lo sabían los romanos. Y aunque la conexión entre salud física y mental resulte atractiva y lógica, solo recientemente se ha empezado a investigar de forma rigurosa la relación entre ejercicio y cerebro.

El Prof. Ignacio Torres-Alemán, especialista en neuroprotección, ha dedicado buena parte de su trabajo a caracterizar cómo, entre otros efectos beneficiosos, el ejercicio físico puede ser un método excelente de protección frente a enfermedades neurodegenerativas. Ignacio nos ilustrará sobre cómo se realizan dichos estudios y sobre las consecuencias que podemos sacar para nuestra vida. Por ejemplo, cuando se habla de "ejercicio físico", no hay que imaginarse una vida de deportista de competición. Simplemente hay que recuperar la “actividad física” normal en nuestra especie. Nuestros antepasados se veían forzados a realizar todo tipo de tareas físicas de forma constante. La fisiología humana se ha desarrollado, por tanto, para cubrir dichas necesidades físicas; más aún, las requiere para conservar la salud. Nuestra sociedad, en el último siglo, ha llegado a un grado de sedentarismo que pone en peligro la salud, dado que los hábitos han cambiado, pero nuestra fisiología sigue siendo la misma. 
(Foto de un trabajo del grupo del Prof. Torres-Alemán.
Neurona del cerebro de rata que acumula el factor neuroprotector IGF-I)
 

El Dr. Ignacio Torres-Alemán es Profesor de Investigación del Consejo Superior de Investigaciones Científicas y actual director del Instituto Cajal donde, además, dirige un grupo de investigación dedicado a analizar mecanismos endógenos de neuroprotección y su posible aplicación en las enfermedades neurodegenerativas. Ha publicado numerosos trabajos de investigación en revistas internacionales de excelencia. También ha desarrollado actividades de transferencia de tecnología, de divulgación y de colaboración con asociaciones de pacientes.
 



¿Por qué el ejercicio físico es bueno para el cerebro?
Prof. Ignacio Torres-Alemán, Doctor en Biología, Profesor de Investigación y Director del Instituto Cajal del CSIC.
Donde:
Chocolatería VALOR – C/ Ibiza, 33 – Madrid
 
Cuando:
Martes, 15 de enero, de 20:00 a 21.30
Entrada libre – Aforo limitado – Consumición no incluida
 
Varias Sociedades y Asociaciones Científicas apoyan la implicación de los científicos en la divulgación rigurosa de los resultados de la investigación a la sociedad. 


Sociedad Española de Bioquímica y Biología Molecular
 
Asociación Española de Científicos
 


Científicos románticos

Así llamó el Dr. Pere Planesas a los implicados en la tarea de medir la distancia de la Tierra al Sol. Una labor que se inició en el siglo III antes de Cristo con Aristarco de Samos y Eratóstenes de Cirene, que la estimaron en 10 millones de km. A lo largo de muchos siglos, numerosos científicos, en general trabajando individualmente, fueron aportando nuevos datos. Y en el siglo XVIII, aprovechando que  hubo dos tránsitos de Venus por delante del Sol, se pudo calcular con cierta precisión una distancia alrededor de los 150 millones de km. Para ello, numerosos astrónomos se dispersaron por el mundo, desafiando todo tipo de dificultades. Y, luego, compartieron sus medidas en el primer gran proyecto científico a escala mundial.

(Foto del tránsito de Venus de 2012. Imagen tomada de
 
Pero la charla de Pere no solo fue una muy interesante historia del progreso científico. También sirvió para ilustrar cómo, incluso en el ambiente de confrontaciones y guerras del siglo XVIII, la Ciencia se basa en valores como la cooperación internacional, la emoción por conocer, el sacrificio personal por una empresa global, el interés de la sociedad ilustrada...
Como siempre, los asistentes aprovecharon la presencia de Pere para, durante casi una hora de discusión tras la charla, aclarar algunos aspectos de su conferencia y plantearle esos temas de la Astrofísica que nos producen un cierto vértigo existencial.
(Imagen del campo ultraprofundo del Hubble, tomada de http://es.wikipedia.org/wiki/Universo)