El naturalista del siglo XXI

Si miras “naturalista” en Wikipedia, te saldrá “Naturalista es el nombre con el que se conoce a los científicos que realizaban estudios sobre ciencias naturales o historia natural, entre los siglos XVII y XIX principalmente, ...” Así me sentí yo en la charla del Prof. Ricardo Amils, pero en el siglo XXI.

Ricardo nos llevó de exploración por el planeta Marte, empleando sofisticadas técnicas y complejos instrumentos. También le acompañamos de exploración por el río Tinto, que muestra una geoquímica y una mineralogía similares a las de Marte. ¿Qué buscan en el Río Tinto? Pues aprender qué formas de vida se podrían encontrar en Marte y qué instrumentos, apropiados para ser trasladados hasta dicho planeta, serían necesarios para descubrirlas.

(Imagen tomada por el Mars Pathfinder, Jet Propulsion Laboratory)

Con el proyecto financiado por el "European Research Council" liderado por Ricardo se está buscando vida en la masa rocosa del subsuelo del rio Tinto, a cientos de metros de profundidad, en ausencia de aire y de luz. Se piensa que quizás en Marte la vida se encuentre en el subsuelo, en condiciones similares a las del río Tinto. Resulta obvio que no es lo mismo perforar cientos de metros en la roca en Huelva que en Marte. Así que, además de la información que los resultados nos pueden dar sobre el origen de la vida en el sistema solar, el proyecto impulsará la tecnología hacia la miniaturización de equipos mecánicos y de detección, por no hablar de posibilidades futuras de la biominería.





Ciencia con chocolate surge del convencimiento de la Sociedad Española de Bioquímica y Biología Molecular de la necesidad de la divulgación científica rigurosa.

La Sociedad Española de Inmunología también apoya la divulgación científica rigurosa.




Recuerda consultar Letras con chocolate en

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A Dios rogando...y con el mazo dando

                La estrategia Lisboa 2010 del Consejo Europeo perseguía crear "la economía basada en el conocimiento más competitiva y dinámica del mundo, capaz de crecer de manera sostenible con más y mejores empleos y con mayor cohesión social". La crisis financiera, que se ha llevado por delante muchos de los logros parciales de dicha estrategia en España y en otros países europeos, ha puesto, sin embargo, dramáticamente de manifiesto la necesidad de perseverar en el cambio del modelo productivo hacia una economía basada en el conocimiento.

            En el ponderado análisis de la Confederación de Sociedades Científicas de España (COSCE) se recoge literalmente "La presentación del proyecto de Presupuestos (PGE) de la AGE para el año 2012 ha supuesto la constatación de que estamos ante un descenso de recursos disponibles de proporciones muy considerables, sin duda el mayor que nunca se ha dado desde que se puso en marcha la anterior Ley de la Ciencia en 1986 y empezaron los Planes Nacionales de I+D en 1988." Además, "la cifra global asignada a la I+D+i es de 6.397,63 millones de Euros, lo que supone 2.192,16 millones menos de lo aprobado para el 2011, es decir, un 25,52% menos. El descenso es generalizado por tipo de actividad y de operaciones y es claramente superior al porcentaje de reducción que se ha aplicado al conjunto de los Presupuestos." Esa no es la solución ni el camino hacia el cambio. Pero sí deberíamos empezar a considerar que quizás se necesite una nueva actitud científica y emprendedora que posibilite un proceso eficiente de transferencia del conocimiento, que, necesariamente, tiene que empezar por su generación mediante la investigación básica. Si crees que merece la pena conocer y meditar al respecto, te animo a asistir a las jornadas que he organizado, así como a difundirlas.
 
 


           

El valor de nuestra investigación

Miércoles 25 y jueves 26 de abril de 2012

Salón de actos del Centro de Investigaciones Biológicas del Consejo Superior de Investigaciones Científicas. C/ Ramiro de Maeztu 9. Campus Ciudad Universitaria. 28040 Madrid

Organizador: Enrique J. de la Rosa, CIB-CSIC (ejdelarosa@cib.csic.es)



Miércoles 25, 11:45 a 13:30

Mesa redonda: Necesidad y oportunidades de la colaboración público-privada.

     - Ángel Caballero, Vicepresidente Adjunto de Transferencia del Conocimiento del CSIC. El reto de la innovación abierta en la transferencia del conocimiento del CSIC.

     - Rafael Camacho, Director de Genoma España. Creación de valor desde el conocimiento. Experiencia en fases tempranas y de alto riesgo.

     - Mª Luisa Castaño, Subdirectora General de Colaboración Público-Privada, MINECO. Del empujón de la ciencia al tirón de la demanda.

Miércoles 25, 15:30 a 17:45

Mesa redonda: Modelos académicos de transferencia del conocimiento.

     - Ana Martínez, Instituto de Química Médica del CSIC. Nuevos fármacos: Nacen en el laboratorio, se desarrollan en la industria.

     - Ángeles Heras, Facultad de Farmacia de la UCM. De investigadores a emprendedores: Yes, we can?

     - Luis Blanco, Centro de Biología Molecular CSIC-UAM. Descubriendo DNA polimerasas y su aplicación en Bioecnología.

     - José Luis García, Centro de Investigaciones Biológicas del CSIC. Invespresario, una profesión con futuro.

Jueves 26, 15:00 a 16:15

     - Sol Ruiz, Agencia Española de Medicamentos. El proceso de desarrollo de un medicamento y la necesidad de protección de la propiedad industrial.

     - Domingo Represa, Oficina de Transferencia de Tecnología del CSIC. La protección de la propiedad industrial desde el punto de vista de un Organismo Público de Investigación.

Jueves 26, 16:45 a 19:00

Mesa redonda: El papel de las empresas de base tecnológica en la transferencia del conocimiento.

     - Clara Campás, Advancell. De la investigación básica a la evidencia clínica: cartera Advancell como ejemplo de transferencia.

     - Stuart Medina, ProRetina Therapeutics. ¿Qué pueden aportar las OPIs a las empresas?   

     - Pablo Ortiz, Digna Biotech. ¿Medicamentos innovadores en Pamplona?

     - Jorge Barrero, ASEBIO. Una visión sectorial.



Con la colaboración de 


               


Conoce y discute, pero antes párate a pensar

En varias entradas previas en Ciencia con chocolate he reflejado el espíritu de las charlas: lograr que la información científica sea más accesible para que discutas con conocimiento. Pero, como también he comentado, información por sí sola no es conocimiento.

Así que me encanta esta nueva iniciativa que han tenido unas colegas filósofas. Te animo a asistir.


Filosofía con chocolate se anunciará en www.centrosofia.wordpress.com 

También puedes pedir que te incluyan en su lista de correos escribiendo a centrosofiaonline@gmail.com

Y, recuerda, Letras con chocolate se anunciará en http://letrasconchocolate.tumblr.com/

La experiencia es la madre de la Ciencia


Esta expresión coloquial recoge la esencia del método científico. Cualquier posible respuesta a una pregunta científica, lo que los investigadores llamamos hipótesis, se somete a una serie de experimentos que persiguen demostrar que es correcta o incorrecta. Hemos tenido en Ciencia con chocolate varias charlas con ejemplos de empleo del método científico. Pero, ¿qué pasa cuando no se puede experimentar? Pues que hay que acudir a sistemas modelos. Como también hemos tratado en alguna charla y entrada del blog, experimentos realizados con gusanos, moscas, pollos y ratones, que no serían realizables directamente con personas, nos han permitido establecer las causas de muchas enfermedades y desarrollar tratamientos

Pero, ¿qué pasa cuando la pregunta hace referencia a la posibilidad de vida fuera de la Tierra? Pues básicamente lo mismo, nos buscamos un sistema modelo. Las misiones de exploración de Marte han mostrado que la geoquímica y la mineralogía del planeta rojo es similar a la existente en el río Tinto, enclave de la Faja Pirítica Ibérica en Huelva. Las peculiaridades del río Tinto se habían considerado durante años producto de la actividad minera. Sin embargo, la investigación del subsuelo ha puesto de manifiesto una variada actividad microbiana que obtiene energía de los componentes minerales, en particular sulfuros metálicos, que genera minerales como los detectados en Marte y que modifica las condiciones del río hasta hacerlo tal como es. La investigación en el sistema modelo del río Tinto, que el Prof. Ricardo Amils nos explicará, nos permite discutir la posibilidad de que este tipo de vida se haya dado o, incluso, que exista en la actualidad en Marte.


Ricardo Amils es Doctor en Ciencias por la Universidad Autónoma de Barcelona, Catedrático de Microbiología en la Universidad Autónoma de Madrid e Investigador Asociado al Centro de Astrobiología (INTA –CSIC). Autor de más de 250 trabajos especializados en el campo de la síntesis de proteínas, la biorremedación, la ecología microbiana en ambientes extremos y la astrobiología.



¿Vida en Marte? Qué nos puede enseñar el río Tinto.

Prof. Ricardo Amils, Departamento de Biología Molecular, Universidad Autónoma de Madrid.

Cuando:

Martes, 24 de abril, de 20:00 a 21.30

Donde:

Chocolatería VALOR – C/ Ibiza, 33 – Madrid

Entrada libre – Aforo limitado – Consumición no incluida



Ciencia con chocolate surge del convencimiento de la Sociedad Española de Bioquímica y Biología Molecular de la necesidad de la divulgación científica rigurosa.


La Sociedad Española de Inmunología también apoya la divulgación científica rigurosa.


Beneficio comunal

En una excursión por la Selva de Irati, un paisano nos explicó que el aprovechamiento del monte se basaba en la solidaridad entre generaciones (y la visión de futuro, añado yo). Él talaba árboles nacidos hace algo más de 100 años en el bosque cuidado por sus tatarabuelos, a la vez que cuidaba el bosque actual, eliminando muchos retoños y favoreciendo unos pocos para que los talaran sus tataranietos.

 (Hayedo de Irati. Foto de Luis Otermín tomada de http://www.lugaresymas.com)

Antes de escribir esta entrada me he informado un poco más (¡Gracias, Leopoldo!).  Aunque el ordenamiento legal es algo menos poético que lo que arriba he contado, es verdad que el aprovechamiento sostenible y el beneficio comunal requieren que no se pretenda hacer crecer cualquier retoño, y que tampoco solo se tale para obtener beneficios. ¡Puro sentido común!

¿Por qué cuento esto? Porque la financiación de la Ciencia española, una vez más, sufre vaivenes entre un crecimiento poco discriminativo y una tala desaforada. Dado que el pasado ya no lo podemos cambiar, solo nos queda esperar que el tipo de sentido común que se aplica al aprovechamiento forestal  algún día alcance a la gestión de la I + D + i. Pero mientras esperamos, con la filosofía de Ciencia con chocolate, he organizado unas jornadas sobre “El valor de nuestra investigación”. Aunque no son propiamente de divulgación, pues están dirigidas a profesionales de la I + D + i, creo que puede ser interesante tenerlas anunciadas aquí. ¡Anímate a asistir! Las charlas serán interesantes, aunque no habrá chocolate...